miércoles, 22 de abril de 2009

La cara chistosa del Estado cubano


Estamos de acuerdo que Cuba es poseedora de un Gobierno totalitario, también de tener el record de permanencia en la posición de mandato principal a su Jefe de Estado. Dicen que somos un pueblo culto, sano y que se debe a la gestión gubernamental.
También es conocida la cara benevolente de su dirigencia cuando acude a la ayuda sin límites de otras naciones. Exportamos maestros, médicos, entrenadores deportivos, ingenieros, pertrechos militares y espías.
Regalamos centrales azucareros, aeropuertos, módulos familiares para vivienda, medicamentos, comida, en fin regalamos todo lo que nos falta a nosotros mismos. Pero esa es la cara seria de la ideología cubana de estado.
Pero nunca se ha tomado en cuenta la parte chistosa de su existencia…terriblemente chistosa.


"Si son dólares, con más razón debemos hacerlo, porque es la moneda del Estado que nos bloquea. No todos los cubanos tienen familiares en el exterior que envíen remesas. Redistribuir una parte relativamente pequeña en beneficio de los más necesitados de alimentos, medicamentos y otros bienes es absolutamente justo"

Esa fue la reflexión de nuestro Comandante en Jefe, a lo Tres Patines. Por cuestión de trámites tuve que mandar a Cuba el importe que me cobran para certificar un documento: 340 dólares americanos (quede claro, americanos) Pero como me gravan el 20% la cifra de envío ascendió a casi 500 dólares y recalco dólares americanos.
No obstante, cada cubano que regresa a Cuba ser lleva en sobrepeso, alimentos, medicinas, ropa y todo lo que el chistoso gobierno de Fidel Castro no se gasta ni redistribuye del 20% que nos roba día tras día de lo que ganamos desde fuera honestamente.

domingo, 19 de abril de 2009

Unos si y otros no, pero llegará el tiempo

El cine como arte también hace historia y desentraña penumbras. Gracias a un grupo de productores, directores y actores valientes generación tras generación puede vivir las tristezas y desesperanzas de pueblos y hombres en particular.
Steve Biko, Patrick Chamusso, Nelson Mandela, Martin Luther King, Malcom X, Gandhi y muchos otros, tienen ya sus películas. Defensores de sus derechos, de sus ideas. No todos están muertos y no necesariamente hubo que esperar a que murieran.
Pero la industria cinematográfica no ha tenido el coraje de plantearse el problema cubano desde sus héroes, que por hoy son anónimos. Tenemos 50 años de mártires, de héroes que siguen desaparecidos de un sin fin de metros de celuloide.
Somos de una pequeña isla que muy posiblemente a nadie interese, pero las historias que subyacen en su minúsculo territorio no solo se ciñen el cinturón de las mulatas voluptuosas, las precariedades o el desasosiego.
En Cuba también hay historias para contar en grande, a color o en blanco y negro, en cinta o en GB. Esperemos a que no todas mueran antes de que algún productor, director o actor decida filmarlas.

viernes, 17 de abril de 2009

Y me encontré a mi abuela donde menos lo esperaba

No es redundancia, soy atea y criada por mi abuela materna Fermina Pérez. Ella por el contrario si creía y en muchas cosas. Su cuarto estaba lleno de estampas enmarcadas de santos. Muchos relacionados con el poder de curar: San Cosme y San Damián, José de la Luz y Caballero y San Luis Beltrán entre otros. No cabe duda, mi abuela era espiritista y alguna que otra vez me llevó a sus cultos, que además eran ocultos y se realizaban en una casona del Vedado.
Fermina como muchísimas abuelas cubanas ponía bajo la almohada de sus nietos la oración a San Luis Beltrán. El nos protegería del mal de ojo y con eso (más las vacunas que nos ponían en el policlínico) estaríamos a salvo por un buen tiempo.
Yo como muchos niños, jugando, mordí, rasgué y estropee la bendita oración. Mi abuela la recompuso pero esta vez prefirió guardarla en su chiforrober. Así nos protegería a todos por igual. Pero cada noche me la leía acompañada de unos pellizquitos sanadores en la espalda. Recuerdo en la memoria la exacta imagen de aquel trozo de papel. Desgraciadamente solo encontré una parte de su decoración inicial. Pero hace unos días caminando por Valencia, curioseando cada rincón me dí de golpe con una vieja edificación. Ciertamente no muy arreglada y bastante escondida. En ella reza una inscripción que hizo que Fermina acudiera a mi lado en ese instante y me masajeara la espalda y me diera el beso de buenas noches en pleno mediodía.

Casa Natalicia de San Luis Bertran

Ciudad y Sentimiento

Mi bagaje viajero es muy breve. Apenas conozco 4 países, tres de los cuales están ubicados en el Nuevo Mundo. Pero me enamoré de una ciudad de entre las que he conocido: Valencia.
Valencia tiene todo lo que se puede pedir, lo que se puede soñar, al menos desde mi perspectiva y hago constar que siempre fui una capitalina irredenta.
Una historia que data del siglo XIII, con Los Cruzados.


La ciudad enterrada con los baños romanos y que se puede ver bajo un impresionante techo de aguas.

La influencia de los Moros que se respira y está en tradiciones vivas como el manejo de las aguas en las acequias, con su tribunal cada jueves a mediodía.


La ciudad medieval, casi intacta, con sus tragaluces de alabastro, gárgolas vigilantes y su silencio…enorme silencio.


Las Torres de Serrano que condenaban a quedarse a una determinada hora en La Luna de Valencia.


La modernidad primera del Mercado Central y la Estacio del Nord


Hasta hoy, de Calatrava enorme y un reinado para las ciencias a disposición de las mentes más huidizas.


Claro que para esta isleña, además de todo esto, también hay algo que hace a Valencia redondita, exacta, perfecta…El Mediterráneo. Dejo constancia de ello…solo tenía que cerrar los ojos y sonreír.

El pensamiento dictatorial

Escuche decir en una ocasión que el pensamiento político de Fidel Castro estaba en sus discursos, pero siempre en el último. El análisis no vino de un politólogo, sino de un simple cubano, que mantiene como pasión leer todos los días el Gramma a pesar de que su balcón está a miles de kilómetros de la Isla.
El decir y desdecir de estas criaturas antropofágicas es inconmensurable. Recuerdo cuando en La Habana se compró una dotación de guaguas a no recuerdo cual país de la otrora Europa socialista. Eran las mejores del mundo…poco tiempo después, pero siempre precedido de la caída del Muro…aquellos maravillosos medios de transporte masivo cayeron en desgracia y hasta se les acusó de causar nada menos que cáncer de pulmón. Los dos: el mérito y el demérito le fueron colocados por el científico Fidel.
Ahora el recular de Chávez con las FARC, me hace pensar que el problema no es solo de anciano dictador sino que puede ser un mal de colegas. Las FARC pasaron de ser, según el histriónico venezolano, un partido popular al que había que darle reconocimiento, a un grupete que debe deponer las armas.
La verdad es que si ellos no están locos, nos volverán locos a nosotros si por un error de sinapsis en algún momento de soledad les hacemos un poquitín de caso.

sábado, 21 de marzo de 2009

Buscando cubanos

La idea salió de un enlace en Facebook y de una conversación con otro cubano que tampoco está. Las migraciones cubanas después del 59, a mi juicio, pueden calificarse según la década en que ocurrieron.
La de la década del 60 fue una emigración eminentemente política, muy beligerante con lo que dejaban atrás…fue la generación de los expropiados. Punto cumbre Camarioca. Se convirtieron en comunidades en el exilio.
La de la década del 70 fue la de los que se convencieron ya después de perderlo todo, pero de a poquito. Fueron asimilados por las comunidades ya existentes. En este período no hubo puntos expresos para la migración.
La de la década del 80, fue la del desparpajo. El Mariel permitió la salida de muchos y obligó a muchos otros a irse. Una buena parte de los intelectuales de vanguardia se fue en esa época y por supuesto mis compañeros universitarios. Ya las comunidades asentadas no los asimilaban…no se sabía lo que llegaba de Cuba.
La de la década del 90, fue la de los jóvenes profesionales creados dentro de la revolución y la de los niños que no conocían la mantequilla. Punto cumbre La crisis de los Balseros. A estas alturas los inmigrantes cubanos comenzamos a ser estigmatizados y cada vez menos asimilados por los predecesores.
La del nuevo siglo, ahí estoy yo, mi hija y su padre. Esta es la de los que nos juramos que nuestros hijos no crecerían en la Isla. La gran mayoría joven y medio joven. Pero con un detalle común la desubicación espacial. La mitad con nostalgias, la mitad sin ellas. Y cada uno decidió no ser asimilado, sino que se viviría en el sálvese quién pueda.
Buscar cubanos por el mundo es una tarea difícil, son cinco décadas de inmigrantes, unos fueron los amigos de la infancia, otros los de la adolescencia, otros los de la universidad, los del trabajo, los de las fiestas, los del hastío.
Cada día me entero de otro cubano que ya no está. No sé a quién buscar. Ojala que se creara una base de datos con los que nos fuimos, si alguien tuviera esa paciencia, mucha gente se lo agradecería.

jueves, 12 de marzo de 2009

El Rey Sol

Luis XIV engrandeció a Francia en lo político, lo militar y lo cultural. Embelleció Paris hasta la saciedad. Fue un colonialista acérrimo y gustó siempre de ser el centro de cuanto lugar pisaba. No por gusto se le atribuye el “LÉtat c´est mois”. Sabía que lo era.
Voltaire dijo que su reinado fue una “época eternamente memorable”. Su pseudónimo más conocido es el de Rey Sol.
Solo ese astro brilla todos los días, para todos por igual y suple carencias inimaginables, casi a la misma hora. Cuando hay un eclipse nos cambia el reloj biológico. Estamos programados para el sol diario. Por eso Luis prefirió ser llamado así, sabía el alcance de la denominación.
El Rey Sol desapareció físicamente en 1715, pero aún hoy se habla de él como de un gran rey. Increíblemente muchas personas hemos tenido la suerte de encontrarnos al Rey Sol…tres siglos después, lo hemos visto morir y todavía lo veneramos por ser eso…Un SOL.