martes, 29 de julio de 2008

Nada es suficiente


Una conversación entre dos niños muy amigos sentados sobre un muro muy alto:

-Mira, tengo un libro nuevo.
-Ah! Yo tengo dos.
-Qué bien, por cierto, mi mamá me regaló unos patines.
-A mí una Mountain Bike.
-Mi papá me compró un Atari.
-Jajaja…ya yo tengo un Wii con 15 juegos.
-No te había comentado, tengo una noviecita muy linda.
-Ni yo te había dicho, tengo tres noviecitas muy, pero muy lindas, que sus papás tienen negocios además visa americana.
-Bueno ya veo que todo lo tuyo es mejor que lo mío, ¿Pero alguna vez te sentirás feliz porque yo tengo algo, aunque no sea lo mejor?

sábado, 26 de julio de 2008

¡Regresó y de que manera!


Regresó nuestra hija. Definitivamente por poco tiempo que fuese, estos 27 días a su corta edad significaron muchísimo. Por primera vez se defendió sola, se cuidó sola y disfrutó sola. Pero por más sola que estuvo nunca olvidó los detalles, las personas a quién quiere de veras y que significan mucho para ella. Las ligó a cada una con lo que representan en su vida. Su manera fue simple y sencilla (su economía también lo es).
Para Mami: Un rosario de El Vaticano… eso es amor, ambas son Rosario.
Para Ángela: Un reloj parisino…la vio allí, sentada en uno de los angulares de la torre Eiffel.
Para Paloma: Un letrero que nadie sabe que dice…así son los animé.
Para Ariel y Gloria: Un muñeco de un parque madrileño…los ve muy divertidos.
Para Freddy y Miry: Un frasquito de Agua Bendita de la que se supone fue la última morada de María…los siente como protección celestial.
Para Papá: Un tren, un Ratatouille y una piedra del Muro de Berlín…
Para Mamá: Una caja de música con Let it be, una agenda hecha a mano en Praga y otra piedra del Muro…

Para Mamá y Papá…Nos trajo de vuelta La Cuchara Rota… ¿A quién se le puede ocurrir algo mejor?

Censura… ¿por qué, para quién y para qué?


En términos estrictos la censura se basa en el uso del poder. No importa en el ámbito que se maneje: en el arte, en la política, en la sociedad, en la familia…en los pensamientos propios.
La censura a mi juicio está más relacionada con el temor que con la honestidad, con la autocomplacencia que con el bien general.
Lo extraño es como las víctimas de la censura terminan siendo censores incluso autocensores. Conozco varios de este espécimen…muy probablemente yo sea uno de ellos. Me he censurado un millón de veces y es probable que lo siga haciendo.
Lo que me parece incomodo de aceptar es que por medio de esta “arma”, se abra espacio a la mediocridad, al destiempo, al sin sentido. En fin, sí, lo encontré en Wikipedia (y no me avergüenza)… La censura se lleva a cabo con el fin de mantener el status quo.
Si realmente es así, reconozco que comienzo a entender cuanto poder tiene LA CENSURA

viernes, 18 de julio de 2008

Felicidad compartida…y comprometida.


Hace muchos años que dejé mi oficio primario, la cirugía. Recuerdo el regocijo y no oculto que también el poco de vanidad que sentía al darle el “alta definitiva” a algún paciente después de haberle practicado alguna operación. No solo yo, parte de mi familia se sentía orgullosa al recibir elogios de esas personas, por el “inmenso agradecimiento” que sentían hacia mí.
El modo de pagarlo era muy variado. Como en Cuba todos los médicos éramos y siguen siendo asalariados, no existía la forma de recibir honorarios convencionales. Yo en particular recibía lo mismo un frasco de ostiones que me traía un pescador amigo-paciente, que un pequeño jabón ya usado, una caja de langostas “de exportación” que una “revista de afuera”, así fue como por primera vez en mi vida tuve en las manos una botella de Chivas Regal, con cuya caja hicimos un barajas para que la niña jugara. Innumerables eran los regalos.
Hace unas semanas y en virtud de uno de los acápites de la Ley 87-01 de Seguridad Social, aquí en República Dominicana, hemos comenzado a realizar Campañas de Salud. Aún el alcance es corto, pero se están iniciando los primeros pasos. En estos días he dado charlas sobre Cáncer cervico-uterino, próstata, mama. Charlas sobre Hipertensión arterial, Diabetes Mellitus, Nutrición. Las campañas cumplen otros requisitos como el pesquizaje de factores de riesgo cardiovascular entre otras cosas.
Puedo asegurar que la satisfacción que he sentido es la misma que cuando me vestía toda de verde y usaba guantes dentro de un quirófano. El agradecimiento es el mismo, lo único que cambia es la especie que se ofrece. Esta vez son aplausos, abrazos y unas sonrisas que valen todo el oro del mundo. Creo que por fin vuelvo a ser la profesional que dejé en mi país y lo mejor es que con muchas más aspiraciones, la primera: Desde mi modesta posición regalar un CHIN DE SALUD PARA TODOS.

martes, 15 de julio de 2008

Valor intangible


Hace aproximadamente cinco años conocí a un jovencito, natural de Santo Domingo. Desde el mismo momento de nuestra presentación me percaté de que era una persona excepcional. Con una destreza tecnológica impresionante, una capacidad de organización para la vida cotidiana no propia par su edad, ni siquiera común en muchos adultos.
Además ese jovencito es capaz de “bajar” a su móvil obras de la literatura universal de las que ya penosamente solo se ven en las películas, y lo mejor era que las leía. Disfruta como pocos del cine alternativo y tiene un don espectacular para la conversación inteligente.
Pero este joven tan especial tuvo momentos muy difíciles en su vida sentimental, tanto que pensé que no se recuperaría. Este muchacho hoy vive en Trinidad y Tobago, hace menos de una semana se casó con la persona que con seguridad es su imagen en el espejo. Hace muchos meses no sabía de él, pero hoy me llamó, desde un tapón de quién sabe que calle de esa otra isla caribeña.
Euler Susaña, ese es su nombre. Después de cerrar la llamada, recordé algo que le dije en una ocasión. Envidio a su mamá, de haber tenido un hijo varón quisiera que hubiese sido él. Ese es el valor intangible de las personas, que a pesar de no estar o no ser, se les quiere como a la verdadera familia. Enhorabuena Euler y Aurelie.

viernes, 11 de julio de 2008

¿Llorar, para qué?

Según Alejandro Casona, poeta y dramaturgo español, perteneciente a la Generación del 27: es mejor aplicar el llanto mientras que sea posible, así como la medicina antigua aplicaba la sangría. Soy de llanto fácil, lo mismo me ahogo con una película que con un muy buen chiste. No cabe duda de que mi conexión cerebral con ambas glándulas lagrimales es más ancha que la nueva carretera a Samaná.
He tenido un millón de razones para llorar, exactamente como todos. Da lo mismo que fuera por rabia que por alegría, por dolor que por sublime placer, pero hace muchos días que no lo hago. Esto podría ser interesante, pero me resulta ineludiblemente extraño.
En muchas ocasiones uno mismo es quién decide no llorar, ni para bien ni para mal, pero hoy, justamente hoy comencé a sentir un extraño cosquilleo en la nariz. Sentí calor en las orejas y sin más aviso me sorprendí llorando, llorando con tanta amargura que decidí no parar, llore fuerte, con sollozos. Lo peor es que no sé exactamente porque lloraba, solo sé que fue al entrar al parqueo de mi casa. Tal vez lo necesitaba, solo me acompañaba una canción…”More than feeling”

martes, 8 de julio de 2008

No solo fue el recuerdo


Acabo de ver por HBO el film “Amistades Peligrosas”. La primera vez fue hace 18 años. Era muy joven y realmente prestaba más atención a otro tema que a la película misma. Tenía una ventaja, hacía menos de una semana acababa de leer la novela de Pierre Chordelos de Laclos, por lo que la trama me era perfectamente conocida. Dos años más tarde vi “Valmont”, basada en la misma novela.
La primera era dirigida por Stephen Frears, la segunda por Milos Forman. Ambos directores no han dejado de tocar de una forma u otra el submundo de los sentimientos y siempre lo han hecho de manera magistral. En ambas ocasiones estuve acompañada por lo que pude comentar lo que en ese momento me parecía, según mi corta edad (sobre todo la sentimental) los turbadores parlamentos de cada personaje. Por aquel entonces entendíamos que algunos eran malos, otros buenos y algunos terceros solo les quedaba el papel de víctimas.
Hoy 18 años después, he vuelto a ver la película de Frears (me parece mejor que la de Forman), pero esta vez la vi sola y puede conversar con mis demonios, no hay victimas ni victimarios, somos responsables de nuestros destinos, lo único que hay que saber es que existen amistades peligrosas.