viernes, 20 de junio de 2008

Y seremos hombrecitos verde-azul


En uno de los capítulos de Two and half men se veía al niño de la familia que conversaba con una amiguita de su edad, muertos de la risa, uno frente al otro, pero sin hablarse. Lo hacían desde sus respectivas computadoras que definitivamente junto al aire circundante era lo único que los separaba.
La utilidad de este medio de comunicación ha sido tan grande, que prácticamente está sustituyendo a la conversación formal, la no escrita. Lo interesante es que, desde esta herramienta se puede susurrar, mimar, gritar y hasta golpear cibernéticamente hablando. Creo que todos hemos tenido esa sensación alguna vez.
Los más jóvenes apenas si usan palabras convencionales, disfrutan de una jerga compuesta por rudimentos del idioma y un sin fin de imágenes que incluso crean personalmente.
Recuerdo un amigo muy querido que me dijo que esa era una herramienta de trabajo, yo recelosa le dije que en el mundo, las grandes empresas y también las medianas y hasta las pequeñas habían optado por bloquear a la “fantástica herramienta” porque se había convertido en un arma mortal de distracción. Se le dedica más horas al chateo informal que al que puede estar relacionado con el ámbito laboral.
Lo cierto es que ya se han inventado trucos para desaparecer la imagen en la pantalla y hacer creer que se realiza una búsqueda personalizada de algún material importante para determinada institución. Muy ingenioso, ¿No?
No sé si este artefacto digital será bueno o no, pero de veras nos está llevando, finalmente, a tener buenas amistades, pero de mentirita.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno tu post. No solo amiguitos de mentiras, amores falsos se alimentan a traves de esa ventana, perfecta para manipulaciones, mentiras tergiversaciones, en fin, perdida de tiempo. Claro, ahi el riesgo de ser descubierto es menor que ver como te mienten en tu propia cara...